Presentas bien en persona, tu web no convierte
En diez minutos de reunión con tu cliente, transmites el mensaje correcto. Luego, ese mismo cliente entra a tu web y necesita el doble de tiempo solo para entender a qué dedicas. No es que la web esté mal hecha, es que nadie se tomó el tiempo de construir un mensaje claro y directo antes de diseñar la página.